10 lugares poco turísticos de La Garrotxa que ver
Diez lugares poco turísticos de La Garrotxa con ermitas, bosques, lava y miradores: qué merece la pena, cómo ir y qué conviene evitar de verdad.

La Garrotxa menos concurrida suele empezar al final de una carretera secundaria, en un camino sin tienda de recuerdos o a veinte minutos del lugar donde todos hacen la misma foto. Solo exige renunciar a verlo todo deprisa.
Esta lista no pretende sustituir la Fageda d'en Jordà, el volcà del Croscat o Santa Pau. Son visitas conocidas por buenos motivos. Pero si ya has cumplido con los clásicos, o prefieres caminar sin formar parte de una procesión con botas, aquí tienes diez alternativas con carácter.
Qué significa aquí «poco turístico»
No significa secreto, virgen ni desconocido. Los lugares están documentados, varios forman parte de itinerarios señalizados y la gente de la comarca lleva mucho tiempo pasando por ellos. Simplemente suelen quedar fuera del recorrido rápido de un fin de semana.
1. Las ermitas del Corb
Sant Miquel del Corb y Sant Martí del Corb aparecen entre hayas y claros de bosque en la vertiente de la serra del Corb, cerca de Les Preses. La gracia no consiste en tachar dos iglesias de una lista, sino en el camino: sombra, silencio y cambios de luz que hacen que el bosque parezca más grande.
La ruta completa puede enlazar con Xenacs y el mirador de puig Rodó. No es un paseo urbano ni una excursión para estrenar zapatos blancos. Si solo buscas la foto de una ermita, el esfuerzo quizá te parezca excesivo. Si disfrutas del camino tanto como del destino, sí merece la pena.
2. Sant Julià del Mont
Desde el entorno de Santa Pau se puede subir hacia Sant Abdó i Sant Senén y el antiguo santuario de Sant Julià del Mont. Es uno de esos lugares que explican mejor la comarca que un mirador junto a la carretera: hay que ganar altura, el bosque abre ventanas y la zona volcánica se entiende de golpe.
No esperes panorámicas continuas. Parte del recorrido transcurre bajo arbolado y precisamente ahí está su personalidad. Es una salida para dedicarle horas, no para encajar entre el desayuno y una reserva para comer.
3. La Fageda Fosca y el volcà d'en Simón
La Fageda d'en Jordà se lleva la fama; la Fageda Fosca conserva un ambiente bastante más discreto. La ruta pasa por un hayedo en la serra de Finestres y permite acercarse al volcà d'en Simón, lejos del circuito volcánico más repetido.
Aquí el atractivo es sutil. No hay una gran pared de greda ni un cráter de postal. Hay relieve, humedad, hojas y un bosque que pide atención. Mejor en primavera o en otoño, y peor después de lluvias fuertes si no llevas calzado con buen agarre.
4. La via romana de Capsacosta
En la Vall de Bianya todavía se conservan tramos empedrados de la via romana de Capsacosta, además de elementos relacionados con la construcción y el uso histórico del camino. No hace falta ser especialista en arqueología: basta mirar cómo está resuelta la pendiente para entender que aquello no era una simple senda improvisada.
El error habitual es querer recorrerla entera sin haber organizado el regreso. Decide antes si harás un tramo de ida y vuelta o si cuentas con dos vehículos. El acceso, el estacionamiento y el estado actualizado del itinerario deben comprobarse: [PENDIENTE DE VERIFICAR].
5. La Vall del Bac y Sant Andreu de Porreres
La Vall del Bac es Alta Garrotxa sin decorado: carreteras estrechas, masías separadas, bosque y una sensación real de distancia. Desde el entorno del Hostal de la Vall del Bac hay rutas hacia Sant Andreu de Porreres y otros caminos tradicionales.
Venir solo a conducir, hacer una foto y marcharse tiene poco sentido. Lo bueno es caminar y aceptar el ritmo del valle. Conduce despacio, deja paso, no bloquees accesos y recuerda que muchas pistas y fincas son privadas. Aquí comportarse como un local significa molestar poco.
6. Molí Fondo, el Boscarró y las coladas de lava
Sant Joan les Fonts guarda uno de los mejores lugares para ver qué hizo la lava sin necesidad de imaginar demasiado. En el entorno del Molí Fondo y el Boscarró aparecen coladas basálticas, paredes junto al río y restos de patrimonio industrial. Geología y fábrica comparten escenario sin ponerse solemnes.
Es una opción razonable si quieres una visita más corta. Aun así, los pasos cercanos al agua pueden estar resbaladizos y las crecidas cambian las condiciones. Consulta el estado de la ruta antes de ir y no cruces si el río no lo pone fácil. La piedra volcánica seguirá allí otro día.
7. El Castell d'Hostoles
Sobre Sant Feliu de Pallerols quedan los restos del Castell d'Hostoles, con vistas sobre el valle. No vengas esperando un castillo reconstruido, salas amuebladas o una audioguía. Lo que queda se entiende como posición defensiva y como balcón natural.
La subida recompensa, pero pide calzado adecuado y algo de atención en el tramo final. Es mejor evitar las horas centrales de los días calurosos. Si las ruinas te decepcionan cuando no hay tejado, escoge otra propuesta; si te gusta leer el paisaje, esta funciona.
8. Santa Maria de Finestres y la Palomera
La serra de Finestres permite enlazar Santa Maria del Freixe, el poblado ibérico de la Palomera y Santa Maria de Finestres en una excursión larga. Es probablemente la propuesta más completa de la lista y también una de las menos compatibles con las prisas.
Hay bosque, patrimonio y vistas, pero no un servicio esperando en cada parada. Lleva agua, comida, track descargado y margen de luz. La ruta oficial está considerada de dificultad media o alta. Si tu idea de caminar es media hora después de comer, no pasa nada: vuelve al punto seis.
9. Los caminos de Pedra Tosca
Entre Olot y Les Preses, los caminos del Bosc de Tosca atraviesan un paisaje construido con lava, muros de piedra seca, pequeños campos y pasos estrechos. El Parc de Pedra Tosca ayuda a interpretarlo, pero vale la pena mirar más allá del recinto y entender cómo la gente convirtió un terreno áspero en espacio cultivable.
No es un lugar de grandes vistas. Se disfruta por acumulación de detalles: una pared, una cabaña, el musgo, la forma en que el camino gira. Ideal para una mañana tranquila y bastante mala elección si necesitas estímulos espectaculares cada cinco minutos.
10. Los volcanes de Sant Marc y Puig Roig
Sant Feliu de Pallerols tiene volcanes que casi nunca entran en la primera conversación sobre vulcanismo en la comarca. El itinerario de Sant Marc y Puig Roig combina núcleo urbano, relieve volcánico y paisaje rural sin la concentración de visitantes del eje entre Olot y Santa Pau.
Es una buena manera de cerrar la lista: no todos los volcanes tienen un cráter perfecto ni un panel delante. A veces son una elevación cubierta de vegetación que solo cobra sentido cuando sabes por dónde caminas.
El consejo local
No intentes reunir los diez puntos en dos días. Agrúpalos por zonas y elige uno exigente o dos fáciles por jornada:
- Les Preses: ermitas del Corb o caminos de Pedra Tosca.
- Santa Pau y Finestres: Sant Julià del Mont, Fageda Fosca o Santa Maria de Finestres; solo una ruta larga.
- La Vall de Bianya y Alta Garrotxa: Capsacosta o Vall del Bac.
- Sant Joan les Fonts: Molí Fondo y Boscarró.
- Vall d'Hostoles: Castell d'Hostoles o volcanes de Sant Marc y Puig Roig.
Información práctica
Antes de salir
- Descarga el itinerario oficial y no dependas de la cobertura móvil.
- Consulta la previsión meteorológica y el estado del camino.
- Lleva agua, algo de comida y calzado con suela fiable.
- Respeta propiedades privadas, ganado y cierres.
- Los perros deben ir controlados y, donde corresponda, atados.
- Accesos, reservas y aparcamientos vigentes: [PENDIENTE DE VERIFICAR].
Dificultad
Molí Fondo y algunos tramos de Pedra Tosca son las opciones más amables. Ermitas del Corb, Sant Julià del Mont, Vall del Bac, Castell d'Hostoles y, sobre todo, Finestres requieren más tiempo, orientación y forma física. Comprueba siempre la ficha oficial concreta: una lista editorial no sustituye un mapa.
Mejor momento
Primavera y otoño suelen dar las condiciones más agradables. En verano, sal temprano y evita el mediodía. Después de lluvia, la roca, la hoja y los pasos junto al agua pueden complicarse. En invierno hay días magníficos, pero la luz se acaba antes. Parece obvio. Se olvida igual.
Ya que estás aquí
En Sant Joan les Fonts, entra también en el núcleo y observa el monasterio y el puente. En la Vall de Bianya, combina el paseo con una comida sin prisas, no con otras cuatro excursiones. Y si duermes en la comarca, guarda una mañana sin plan cerrado.
Veredicto: estos diez lugares merecen estar en la guía, pero no todos en tu itinerario. Escoge bien, camina con calma y deja el lugar exactamente igual de poco turístico que lo encontraste.