La Garrotxa en 2 días: una ruta realista de fin de semana
Una ruta realista por La Garrotxa en 2 días: volcanes, pueblos y consejos para aprovechar el fin de semana sin pasarlo dentro del coche.

Dos días no bastan para verlo todo en La Garrotxa, pero sí para entender por qué apetece volver. El secreto consiste en no intentar combinar volcanes, Alta Garrotxa, cinco pueblos medievales y una excursión de montaña antes del domingo por la tarde.
Esta ruta está pensada para una primera visita, viajando en coche y durmiendo en Olot o sus alrededores. El primer día se concentra en la zona volcánica; el segundo combina Olot con Castellfollit de la Roca y Besalú. Es un fin de semana completo, pero no una competición contra Google Maps.
Antes de empezar
Olot es la base más práctica: queda cerca de la zona volcánica, tiene más alojamientos y restaurantes y permite comenzar el segundo día caminando. Santa Pau es una alternativa más rural, especialmente si prefieres despertar cerca de la Fageda d'en Jordà.
El coche ofrece mayor flexibilidad porque La Garrotxa no tiene tren y el transporte público no llega cómodamente a todos los puntos de esta ruta. Aun así, una vez aparcado conviene moverse a pie y evitar pequeños desplazamientos innecesarios.
Lleva calzado con buena suela, agua y alguna prenda para la lluvia. El terreno de la Fageda puede estar húmedo incluso cuando el aparcamiento parece completamente seco.
Día 1: la Fageda d'en Jordà, el Croscat y Santa Pau
La ruta circular oficial del Parc Natural conecta la Fageda d'en Jordà, el volcán de Santa Margarida y el volcán del Croscat. Tiene 10,9 kilómetros, 290 metros de desnivel positivo y una duración estimada de 3 horas y 15 minutos, sin contar una comida larga ni una sesión fotográfica en cada árbol.
Puedes comenzar en el área de Can Serra, junto a la Fageda d'en Jordà, o en el área de Santa Margarida. Ambas se encuentran en la carretera GI-524. Consulta el itinerario oficial del Parc Natural antes de salir.
Empieza temprano por la Fageda. Los primeros caminos reciben muchos visitantes, pero el ruido disminuye en cuanto te alejas un poco de los accesos. El bosque crece sobre una colada de lava del Croscat, aunque bajo las hayas y el musgo resulta fácil olvidarlo.
Continúa hacia Santa Margarida. La ruta sube hasta el borde del volcán y baja al interior del cráter, donde hay una pequeña ermita. Es uno de los lugares más reconocibles de la comarca, pero la subida de regreso existe y conviene reservar algo de energía.
Después llegarás al Croscat. Su gran corte deja visibles capas de materiales volcánicos de distintos colores. Sigue el recorrido señalizado: subir por el talud o llevarse piedras no mejora la visita y sí ayuda a degradar el espacio.
Si no quieres caminar más de diez kilómetros, haz una versión corta: paseo por la Fageda, visita al Croscat desde Santa Margarida y traslado en coche hasta Santa Pau. Prescindir del cráter de Santa Margarida es preferible a completar la ruta con prisa y mal humor.
Para comer, ve a Santa Pau. Reserva si viajas en fin de semana y no llegues cuando la cocina esté a punto de cerrar esperando un banquete inmediato. Busca platos con fesols de Santa Pau y cocina volcánica, pero desconfía de los menús capaces de representar toda Cataluña en una sola página plastificada.
Dedica la tarde al casco antiguo: la plaza porticada, las calles de piedra y los miradores exteriores. Santa Pau es pequeño, pero funciona mejor cuando se recorre sin mirar continuamente la hora. Después vuelve al alojamiento y da el día por bien aprovechado. Añadir Besalú esa misma tarde solo sirve para llegar tarde a dos sitios.
Día 2: Olot, Castellfollit de la Roca y Besalú
Empieza caminando por Olot. Recorre el centro, el mercado y el paseo del Firal antes de elegir entre el volcán Montsacopa y Espai Cràter. Hacer ambos es posible si madrugas, pero no obligatorio.
Montsacopa se levanta junto al centro y permite rodear el cráter y contemplar Olot desde arriba. La subida tiene pendiente, aunque es relativamente corta. Si el cielo está despejado, es una buena forma de comprender que los volcanes forman parte de la ciudad y no están guardados en un parque separado.
Espai Cràter es la mejor opción si llueve, viajas con niños o quieres entender mejor lo visto el día anterior. La exposición se encuentra parcialmente dentro del volcán del Puig del Roser. Los horarios y precios pueden cambiar, así que consulta la información oficial de Espai Cràter y compra la entrada con antelación cuando haya mucha demanda.
Después de Olot, continúa hacia Castellfollit de la Roca. Primero baja hasta la zona del Fluvià para ver el pueblo sobre la pared basáltica. Luego entra en el casco antiguo y camina hasta la antigua iglesia de Sant Salvador y su mirador. La visita completa requiere poco tiempo; detenerse únicamente en la carretera requiere todavía menos, pero también explica bastante peor el lugar.
Termina en Besalú. Cruza el puente medieval, entra en el antiguo barrio judío y recorre las calles alrededor de Sant Pere y Sant Vicenç. El puente es impresionante, aunque no es el único motivo para venir. A última hora suele haber menos grupos y una luz más amable sobre el río.
Esta segunda jornada es intensa. Si prefieres viajar despacio, elige Castellfollit de la Roca o Besalú, no ambos. Besalú ofrece más patrimonio y necesita más tiempo; Castellfollit es una visita más corta y mantiene el hilo volcánico del fin de semana.
Si viajas con niños, llueve o no quieres caminar tanto
Con niños pequeños, reduce el primer día a la Fageda, el Croscat y Santa Pau. El segundo puede incluir Espai Cràter, Parc Nou y Castellfollit de la Roca. El cráter de Santa Margarida es accesible para familias acostumbradas a caminar, pero el regreso cuesta más de lo que parece durante la bajada.
Si llueve con fuerza, no fuerces caminos embarrados. Cambia el orden y visita Espai Cràter, Olot, Besalú o Sant Joan les Fonts. La lluvia forma parte del paisaje local; fingir que no existe raramente mejora el calzado.
Revisa siempre la información oficial sobre accesos y reservas. Las regulaciones pueden variar según la temporada, la capacidad de los aparcamientos o las condiciones ambientales.
El veredicto
En dos días verás los paisajes volcánicos esenciales, una ciudad con vida local y tres pueblos muy diferentes. Quedarán fuera la Vall d'en Bas, los gorgs y la Alta Garrotxa. No es un fallo del itinerario: es la excusa correcta para volver sin repetir exactamente el mismo viaje.